Parte de Novedades. Ámsterdam. Días 2 y 3.
Les dije que los holandeses me parecían altísimos y de acuerdo con un almanaque que me prestaron hoy, así es. Son los más altos de Europa y los segundos más altos del mundo. Por eso el tamaño y la forma de sus bicicletotas.
Por cierto morí de la envidia con dos datos más del almanaque. 1.- Hay 1 millón de bicicletas en Ámsterdam y sólo 700 mil habitantes. Y 2.- Hay 15 mil kilómetros de ciclopista, urbana y suburbana en todo Holanda para el disfrute de los amantes del pedaleo, que aquí son la gran mayoría. Y eso da gusto, porque uno se siente uno de ellos.
Además Holanda es la tierra de la libertades, fue la primer nación en Europa en despenalizar la homosexualidad, cuando todos sus vecinos castigaban con cárcel; era 1811 y casi un siglo después dieron posibilidades para la Liberación Homosexual en pleno nazismo en 1945. Fue en 1998 cuando se legalizaron las uniones del mismo sexo y en 2001 se les equiparó con el matrimonio. Desde entonces unas 20 mil parejas han adoptado niños y sobra decir que no se cayó la ciudad, que no ha habido lluvia de fuego ni tampoco hay más heterosexuales convertidos a gays, ni mucho menos riesgo de que no haya más reproducción porque ahora todos anden cogiendo con gente del mismo sexo. No. Es más, a lo mejor por la zona en la que he estado, pero la neta, la neta veo más gays en GDL que los que mi radar rosa ha detectado en la capital de estas libertades.
Hablando de libertades, les cuento que es mentira lo que se difundió en México en el sentido de que los extranjeros no podían ya entrar a los Cofee Shops (lugares para fumar mota). Resulta que sí, la ley se aprobó el año pasado, pero el alcalde de la ciudad decidió no ejercerla, pues consideró que en realidad lo que motivó su aprobación, el dizque el exceso de turismo pacheco, es mentira. Y tiene razón, la mayoría de los Cofee Shops lucen con gente, pero no están a reventar. Y vaya que he visto un montón. Unas tres o cuatro mesas ocupadas si acaso.
Y por cierto, los Cofee Shops son una paradoja, no se permite fumar tabaco dentro, en cambio la mota, sólo se permite fumarla en su interior. En algunos se ofertan variedades provenientes de México como una que dicen que es muy pegadora, la AK47. Orgullo nacionalista, disculpen. Aunque claro la favorita de todos es la que se produce acá y le sigue en el top la de Afganistán y la de Marruecos, aunque los conocedores dicen que la de California no tiene igual.
Por cierto, hoy fue la primera vez que vi a alguien fumando mota en la calle, una Rusa o Armenia, a la que los dependientes de los restaurantes de a los lados, le pidieron que apagara el gallo porque molestaba a sus clientes. Y ésta se puso como energúmena a gritar cosas que por su lenguaje corporal interpreté como: ""Que se jodan! Para qué estoy en un lugar donde se puede comprar mariguana legal si no puedo fumarla donde se me pegue mi rechingada gana?".
Eso es curioso. La Babelandia que es esto. No sólo hay de todo tipo de idiomas que uno alcanza a identificar y los que no, de veras nadita, sino un montón de acentos de los que hablan en mismo idioma, y eso está muy loco. Así como no es lo mismo el español de España, que el de Méjico o el de Argentina, tampoco lo es el inglés de los gringos, que el de los canadienses o el de los british. Pero como si la cosa no fuese suficientemente complicada vienen los acentos con los que uno habla las lenguas que no son sus nativas. Curioso suena el inglés con acento alemán, y curioso e inentendible suena el inglés de los españoles (sory abau dat). Lo mismo deben decir de los mexican courious.
De hecho somos rete identificables. Hoy un dependiente de la tienda me identificó y me contestó en español y al notar mi acento dijo que era de México y me soltó un "Qué onda, gueeeeey. Cómo estás pinche cabrón pendejo?" Y yo o.O!!! Me explicó que ha visto varias muvis y que en todas hablan de weeeii y cabrón (Dieguito y Gael, cuánto daño nos han hecho). Me regreso a lo anterior: En contraparte suena hermoso cómo hablan italiano los espanoletes, ahora mismo escucho a uno y lo amé. Y en cuanto al lenguaje corporal, es curioso como hay pueblos con cero expresión corporal como algunos orientales que más bien son meditabundos expresan con frialdad lo mismo alegría que pena, y otros que todo en ellos es exhaltación, como los italianos o los rusos que todo lo sobreactúan y hablan gritando.
No deja de darme risa esa sensación que uno tiene cuando escucha pláticas en otro idioma. Uno siente que de seguro están hablando de algo importantísimo, hasta que estudia o se familiariza y se da cuenta de que en realidad estaban hablando de la novela o el clima (me pasó con unos holandeses que repetían y repetían "puntanel" y yo pos quién será ese guey o dónde será ese rumbo, Me puse a estudiar y resulta que ni es un alguien, ni un dónde, sino un algo punto ene ele (.nl) la terminación de las páginas de internet locales. Su puntocom, pues.
Por cierto, la Reyna Beatríz y su Hijo el Príncipe Guillermo Alejandro, que tomó el poder el año pasado (y por cierto se armó un escándalo porque se casó con una plebeya argentina), me quieren mucho, y por decreto real le dijeron al frío ushkale de aquí (así en holandés: Ushkale), y ayer y hoy ha habido un sol bien sabroso. Ayer con viento requetefrío que no permitía que uno se quitara ninguna de las tres capas de ropa, ni el gorro, ni las orejeras. Hoy hizo tal cantidad de sol, que debí regresar al hotel a quitarme la ropa térmica y quedarme sólo con una capa de ropita porque me estaba asando. Gracias Reyna, y gracias también al Tlatoani Tonatiuh que tuvo el tino de adelantarme la quincena con todo y retroactivo (mentira, les depositaron a todos, porque la quincena cae el sábado), así que me despido que tengo mucho que comprar.