miércoles, 7 de diciembre de 2011

Adiós Cavernal


Ahora que, como Chente, está, que se va, que se va y no se ha ido, si algo hay que reconocerle a Juan Sandoval es que, en el tiempo que pasó como príncipe de la iglesia en Guadalajara, armó un muy buen desmadre, ¿a poco no?
Su estancia como máxima autoridad de los católicos en la comarca estuvo marcada por declaraciones explosivas y batallas constantes: contra el gobierno federal por no avalar su teoría sobre el asesinato de Juan Jesús Posadas Ocampo; contra los gays que con sus asquerosidades quieren acabar con la familia y pervertir chiquillos adoptados; contra las viejas libertinas que van y cogen, y luego se quieren deshacer del chilpayate con un aborto; contra los derechos humanos, pues no son para delincuentes; contra Marcelo Ebrard por avalar políticas públicas anti natura y pura lindura por el estilo.
Por cosas como éstas, a Sandoval se le han puesto un montón de apodos, algunos muy manchados. A él, como a Labastida, le han dicho de todo: Su HociconsísimaSanduvalín, Susan-tidadCara de Bagre y el más usado: Cavernal, acuñado por el genial Falcón.
Sandoval nació en Yahualica, Jalisco –que solía ser un hermoso pueblito de crepúsculos arrebolados y ahora es territorio narco, según secreto a voces–, un 28 de marzo de 1933, o sea que es Aries, y como buen Aries es terco, egoísta y geniudo, le gusta ganar, no soporta el fracaso o equivocarse. Y como diosito no se equivoca, además de hacer Aries a Sandoval, también lo hizo Gallo en el horóscopo chino. Y como jefe supremo del corral es orgulloso, seguro de sí mismo, vanidoso, autoritario, curioso y le encanta el lujo.
Eso lo demostró cuando hace muchos años le abrió su casa a Mural para enseñar cómo desayunaba con su periquito, lo que sus esclavas las monjas le preparaban todos los días, mientras contemplaba a los tres pavos reales que tiene en el jardín (bien, bonitos).
Luego –y no hay que escatimarle el logro–, a pesar de ser tan feo, salió en la revista de la gente bonita. EnQuién nos presumió su albercota techada, que en lugar de mosaico alrededor tiene un naquisimo pasto artificial y ahí nos contó que atenta contra las leyes ambientales, pues tiene un chango en una jaula y agregó que ya de viejo agarró la afición por el golf –pues sí si vive como rico, pues debe jugar lo que juegan los ricos ¿edá?–.
Por cierto, algo que habría que preguntarnos como sociedad es por qué mantenemos a nuestros poderes fácticos o institucionales viviendo como reyes y por qué tenemos a gente que dice representar al pueblo viviendo como monarcas con nuestro dinero a través de impuestos o limosnas en palacios como Casa Jalisco o la residencia de Tlaquepaque.
Pero volviendo a Sandoval, también será recordado por maquilar santos, pues logró la canonización de un montón de cristeros en bola a los que ahora se les construye su santuario en el Cerro del Tesoro, aunque a algunos no nos engaña, lo que de verdad construye es su tumba para que lo entierren como faraón.
Todo esto viene a cuento porque el gobierno del estado prepara algo que suena ridículo viniendo de un gobernador que se declara juarista e izquierdista como Emilio González Márquez: un homenaje, improvisado, pero por todo lo alto, a Juan Sandoval, a quien se coloca a la altura de Javier Hernández El Chicharito, que ya nos dio un mundial y es el mismísimo sinónimo de gol, o de Lorena Ochoa, reina y señora del golf por años, o de Alejandro Fernández, que ha colocado el nombre de Jalisco en todo el mundo con sus canciones. Por ello la pregunta: aparte de polarizar ¿cuáles son los logros de Sandoval?
El primer logro que hay que colgarle en la sotana es que ha sabido mangonear a todos los políticos que ha querido, hasta los del PRD van y se le hincan, no se diga los del PRI o del PAN que le llevan serenata como tres veces cada año.
El segundo es que, gracias a posturas como las suyas hay cada vez menos católicos que encuentran consuelo o entendimiento en su iglesia y por eso la abandonan, o mínimo la cuestionan.
Aunque eso sí, hay que reconocerle que le fue bajando de huevitos a ciertos asuntos y, por ejemplo, hace apenas unos años decía que nanay de uniones homosexuales y ahorita ya se da de santo con que no las llamen matrimonio.
Y la neta, los medios le debemos estar agradecidos porque durante casi 20 años nos dio nota. Perla tras perla sus palabras se fueron convirtiendo en noticia nacional y en algunos casos hasta internacional.
Así que, Sandoval Íñiguez, por su simple relevancia o protagonismo tiene méritos para que se le rinda pleitesía en un teatro lleno de gente que le bese el anillo. Pese a que en puta que la religión del gobernante en turno se imponga como el motivo para hacerle loas, olvidando la separación Iglesia-Estado, la verdad es que tampoco hay que hacerla de tos, pues costará mucho menos de lo que Emilio le ha dado a las telenovelas, y finalmente es para una causa noble: va a ser la última vez que lo veamos en público, –exceptuando cuando se muera, que seguro lo expondrán en Catedral por días–.
Así que si es para decirle adiós a Sandoval, digan a dónde pasamos a depositar los impuestos del próximo año.
Grava
1.- “Las desviaciones de algunas personas no deben servir para condenarlos, pero tampoco para presumirlas; que las mantengan más bien en secreto”, filosofía pura de Juan Sandoval, filosofía aplicada a los curas pederastas en la Iglesia.
2.- Agradezco a Enrique Alfaro su generosa invitación para participar en el debate sobre el futuro de la ciudad que sostendremos con él, su servilleta, Pablo Lemus y Frank Lozano, este jueves. Ustedes ponen las peguntas. Envíenlas por Twitter antes de las 7 de la noche de mañana a la cuenta que aparece aquí abajito.
Ricardo Salazar
*Columna publicada en Milenio Jalisco el 27 de julio de 2011

2 comentarios:

  1. ...Cada que respire y entre respiro y respiro también

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  2. Yo creía que era Escorpio mi estimado Rich, yo por lo menos hoy creo que es como si nos quitaramos un alacrán del calzón, agradezcamos a bienadicto Nazinger su clemencia final.

    No coincido en que los Aries seamos tercos, egoistas y geniosos(jujujuju).

    El cardenal es sin duda un hombre mediatico y soberbio, alguién que deja su huella, por desgracia en 20 años ha perdido miles de feligreses por sus imposturas, más que cabeza de la iglesia resulto ser un dolor de...

    Hoy curiosamente me provoca cantar una de esas canciones de misa... Alabaré alabaré a mi seño el cardenal ya no siguió.

    Alvaro el del epistolario

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